Beneficios

A lo largo de los veinticinco años que llevo impartiendo clases he visto que los objetivos de las personas que comienzan la práctica de mindfulness son tan variados como lo son los beneficios de esta disciplina. 

En principio, el objetivo es potenciar la capacidad de atención plena y facilitar la incorporación de esta cualidad en la vida cotidiana, elevando así la capacidad de observar con claridad cómo se desarrolla la experiencia en el instante presente y de ser consciente de lo que acontece en cada momento.

Ahora bien, la consecución de este objetivo lleva consigo la aparición de una amplia gama de efectos colaterales que, sin ser el objetivo principal, son altamente beneficiosos y llevan a un estado de salud física y mental óptimo a quienes practican Mindfulness de forma continuada. 

Practicar la atención plena de forma regular provoca que determinadas áreas cerebrales, haciendo gala de la capacidad de neurogénesis y de neuroplasticidad del cerebro, se modifiquen sensiblemente. Esto es algo que ya vislumbraba Ramón y Cajal cuando afirmó “El ser humano puede ser, si se lo propone, el escultor de su propio cerebro”.

Actualmente, las investigaciones en neurociencias han demostrado que el entrenamiento en mindfulness modifica positivamente determinadas áreas cerebrales relacionadas con el aumento de la sensación de bienestar y calma. 

Con la práctica, estos cambios se mantienen y nos ayudan incluso cuando no estamos practicando activamente mindfulness.  Incorporando el hábito de la Atención Plena en la vida cotidiana se gana en serenidad y optimismo.

 

ALGUNOS DE LOS BENEFICIOS QUE CONSEGUIMOS CON LA PRÁCTICA DE MINDFULNESS SON:

(En  el apartado “QUÉ DICE LA CIENCIA” puede consultarse bibliografía científica al respecto).

 

CUERPO

  • Evita la hiperactividad del sistema nervioso simpático que es provocada por una desproporcionada reacción a factores estresantes.

  • Se potencia el sistema nervioso parasimpático y, por tanto, las funciones reparadoras del organismo que regula, como por ejemplo el sistema inmunológico.

  • Aumenta nuestra conciencia corporal.

  • Nos hacemos conscientes de nuestros patrones y hábitos automatizados posturales y de movimiento que generan tensiones corporales. 

  • Liberamos tensiones y contracturas y conseguimos un cuerpo relajado, sensible y consciente.

  • Mejora la biología y la bioquímica del cuerpo así como la vitalidad.

  • Ayuda a reducir el dolor físico y a controlarlo.

  • Aumenta la capacidad sensorial y, por tanto, la capacidad de anclar la atención en el momento presente.

  • Ayuda con diversos tipos de problemas clínicos y otras enfermedades de carácter físico. 

 

MENTE

  • Nos hacemos conscientes de nuestros procesos mentales. 

  • Nos distanciarnos del “parloteo mental”. 

  • Reducimos/eliminamos bucles mentales de rumiación de problemas. 

  • Nos damos cuenta de los pensamientos y actitudes negativas que tenemos y de cómo afectan a nuestras vidas. 

  • Aumentamos la flexibilidad psicológica, lo cual permite “abrir” la mente a otras perspectivas y modos de pensar que te ayudaran a tomar buenas decisiones.

  • Alcanzamos la serenidad mental necesaria para conseguir un bienestar interior, donde las emociones y pensamientos no nos impulsen a actuar inconscientemente.  

 

CAPACIDADES COGNITIVAS QUE SE POTENCIAN

  • Atención

  • Percepción

  • Comprensión

  • Memoria

  • Aprendizaje

  • Planificación

  • Resolución de problemas

  • Creatividad

 

 

EMOCIONES 

  • Aprendemos a ser consciente de nuestras emociones, a conocerlas, entenderlas y gestionarlas adecuadamente. 

  • Aumentamos la capacidad de reconocer que efectos corporales produce cada emoción y pensamientos asociados 

  • Aprendemos a auto-regularnos para no reaccionar a las emociones de formas automáticas, sino respondiendo con claridad desde la conciencia de lo que ocurre en el momento presente. 

  • Aumenta la capacidad de percibir cómo y por qué nos sentimos de un modo determinado

  • Incrementamos nuestro optimismo y alegría

  • Favorecemos la autoestima 

ESTADOS EMOCIONALES ALTERADOS

Desarrollamos recursos internos de auto-observación y auto-regulación que nos brindan la posibilidad de desactivar los mecanismos generadores de estados alterados como:

  • Estrés crónico 

  • Ansiedad 

  • Depresión

  • Sensación crónica de amenaza, miedo.

  • Inseguridad

  • Nerviosismo

  • Pesimismo

  • Dificultad para experimentar placer y disfrutar (anhedonia)

COMPORTAMIENTO

Se potencia: 

 

  • La paciencia 

  • Actitudes calmadas y serenas

  • Capacidad resolutiva, eficiencia y eficacia

  • Capacidad para adaptarse a los cambios

  • Disminución o ausencia de juicios y la aceptación.

  • Capacidad de observar y RESPONDER ECUÁNIMEMENTE, en lugar de reaccionar impulsivamente.

  • Comportamiento más flexible, adaptable y RESILIENTE.

  • Tomar conciencia de hasta qué punto nos auto-limitamos mediante hábitos negativos e introducir hábitos positivos en nuestras vidas.

  • Observar nuestro sesgo atencional y reorientar la atención adecuadamente para enfocarnos en los aspectos positivos de nuestra vida. 

  • Detectar cual es el hilo conductor entre lo que pensamos, sentimos y hacemos. 

LAS RELACIONES  

Se potencia:

  • La escucha y la comunicación. 

  • La empatía.  

  • La compasión. 

  • El perdón. 

  • La gratitud. 

  • La autoestima. 

  • La capacidad de establecer vínculos y relaciones interpersonales más satisfactorias. 

  • La capacidad de prevención y resolución de conflictos